Dime cómo es tu bolso y te diré quién eres

Tu bolso dice mucho de ti y de tu personalidad. No estamos hablando de un accesorio cualquiera, sino de un objeto que para muchas mujeres es esencial, pues guarda todos sus secretos. ¿Te atreves a buscarte en este post? Seguro que alguna de las descripciones te describe. ¡Suerte!

La forma o, mejor dicho, el estilo, la marca y todas esas cosas importantes. Si el tuyo es de un diseñador famoso tú valoras la calidad y la tradición de excelencia que suele ofrecer una marca reconocida. Pero debes vigilar la tendencia a preocuparte demasiado por las apariencias y, sobre todo, por lo que otros puedan pensar de ti. A veces te sientes insegura si crees que no das la talla, tanto como persona como en el plano profesional. Trata de confiar más en ti por lo que eres, no por lo que tienes.

Si es una copia de uno de marca. Te gustan las cosas buenas y bellas, pero no estás dispuesta a pagar precios exorbitantes por ellas. Eres una persona práctica y sensata, a quien le encanta sacarle el máximo partido a su dinero. Sueles tener un gran sentido del humor y disfrutar tanto de las pequeñas como de las grandes cosas de la vida.

Si es vintage. Si hallaste un bolso en una tienda de ropa y accesorios vintage, esto te revela como una persona diferente y original. Te gustan los objetos con historia, pues sientes que esto les aporta carácter. Por tu forma de ser y de vestir, sueles atraer a las personas algo excéntricas o que, como tú, aman el arte en todas sus manifestaciones.

Si simplemente te gustó y te importa un pimiento la marca. Tiendes a ser una persona independiente y segura de ti. Fiel a tus ideas y creencias, no necesitas la aprobación ajena para estar bien contigo misma. Eres una amiga leal y muchas personas buscan tu consejo, pues proyectas autoridad y sentido común.

Si usas uno diferente para cada ocasión. Detallista y cuidadosa de tu apariencia, nunca sales de casa si no te sientes perfecta. Vives pendiente de la imagen y por esta costumbre a veces juzgas demasiado severa o rápidamente a los demás. Cuidado, recuerda que “el hábito no hace al monje”. Eres la mejor amiga de tantas personas, que a veces te preguntas de dónde vas a sacar tiempo para ti.

El contenido. Si varios de los objetos o productos que mencionamos a continuación aparecen en tu cartera, recuerda que tu personalidad es una amalgama de diferentes características. Lo más seguro es que tienes un poco de cada una, en mayor o en menor grado (por supuesto, damos por hecho que no sales de casa sin tu teléfono móvil, así que no lo incluimos en la lista).

Tus tarjetas de crédito. No te gusta sentirte limitada; prefieres tener muchas opciones a mano. Sueles ser generosa e impulsiva. En ocasiones padeces de episodios de grandeza y tratas de impresionar a los demás.

Solo dinero en efectivo. Práctica, responsable y organizada son las tres palabras que mejor te describen. Te gusta trazarte una meta y llevarla a cabo sin desviarte de ella. Pero cuando te domina esta tendencia, sueles pecar de inflexible.

Una segunda copia de tus llaves. Siempre tienes un “plan B” en mente, pues no te gusta que la vida te sorprenda desprevenida. El perfeccionismo y la ansiedad a veces te dominan, pues tienes necesidad de mantenerlo todo bajo control.

Mentas, chicles o un minicepillo dental. Tienes un alto nivel de autoestima. Eres una persona amable y sociable, pero al mismo tiempo te gusta mantener tu espacio.

Tu maquillaje. Cuidas mucho las formas y siempre estás preparada para enfrentar cualquier situación. Pero a veces caes en la inseguridad.

Chocolate o cualquier otro antojo. Te gusta mimarte y complacer todos tus deseos. Quizás lo haces como una forma de combatir el estrés o de consolarte cuando enfrentas un contratiempo. Sabes muy bien quién eres y lo que deseas de la vida, aunque a veces tienes dificultades con la disciplina. Te gusta que adivinen tus pensamientos y te complazcan.
Un recuerdo especial (una carta de amor, una tarjeta de cumpleaños de tus hijos, un pañuelo de tu abuela, etc.). Sentimental y romántica, eres muy apegada a tus seres queridos. A veces tus emociones te ocasionan problemas.

Un amuleto para la buena suerte. Eres supersticiosa o, por lo menos, sientes temor ante lo desconocido y tratas de alejar la mala suerte con algún talismán. Esto te hace todavía más insegura y, si pierdes ese objeto “mágico”, sufres ¡horrores!

Productos para primeros auxilios (aspirina, curitas, gotas para los ojos, etc.). Siempre estás preparada para lo que se pueda presentar. Los demás dependen demasiado de ti y esto te hace sentir agobiada ante tantas obligaciones. Sueñas con una pareja responsable que te ayude a enfrentar los retos diarios. Si ya la tienes, esperas que te ayude en todo.
Cupones de descuento para las tiendas. Eres práctica y responsable, pero cuando te excedes, te conviertes en la clase de persona que se priva de disfrutar de la vida.
Accesorios. Cargas unos elegantes pendientes o pulseras por si necesitas poner un toque elegante a tu atuendo. ¿Acabas de salir del trabajo y te invitan a una fiesta? ¡No hay problema! Simplemente te pones lo que llevas guardado y ¡lista!

Basura. Si tu cartera está llena de cuentas viejas, envases vacíos de dulces, etc., no necesitamos decirlo, porque ya lo sabes: la organización no es tu fuerte. Eres impulsiva y los demás sienten que no pueden confiar en tu palabra.

La organización. Ahora viene una parte igualmente importante: cómo organizas las cosas que llevas dentro de tu bolso.

Si haces un totum revolutum… Pierdes una gran cantidad de tiempo tratando de encontrar el móvil o las llaves del coche dentro de ese “triángulo de las Bermudas”. Al fin encuentras el cupón que buscabas… un mes después de expirar, y los chocolates, ya derretidos, se pegan en el fondo. Sueles ser impulsiva y ansiosa; a veces caes en etapas de abandono total, en el que dejas que tus asuntos personales se amontonen, lo cual te crea más estrés. Organiza tu bolso… y arreglarás tu vida.

Si tienes un lugar para cada cosa… Eres ordenada, como salta a la vista, pero también lógica, responsable y un poco “mamá de los pollitos”, no importa la edad que tengas. Estas cualidades son muy positivas, sobre todo en el plano profesional, pero cuida de no caer en el perfeccionismo que a veces te paraliza.
¿Qué te ha dicho tu bolso de ti? Lo bueno de esta divertida prueba es que ahora que sabes lo que revela, puedes hacer los cambios necesarios para mejorar algunas áreas de tu personalidad. ¿A qué esperas? ¡Ponte en acción ya!

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